¡Feliz Navidad! Ese fue el primer mensaje corto de texto de la historia, una felicitación que pasaría a la historia y que sería el detonante de una forma alternativa de comunicación en los teléfonos móviles de todo el mundo. Fue el 3 de diciembre de 1992, cuando el programador Neil Papwoth, envió desde Newbury en Gran Bretaña, un SMS con su ordenador personal al móvil de Richard Jarvis, empleado de Vodafone por aquella época. Unos años después se generalizó su uso y los grandes operadores móviles se vieron enormemente beneficiados por cada SMS que era enviado.
El que se cobrara por cada mensaje enviado y que éstos estuvieran limitados 140 caracteres (160 hoy en día) popularizó una nueva forma de comunicación abreviada entre los usuarios jóvenes de todo el mundo, que fue duramente criticada por los puristas del lenguaje. Abreviaturas como "TQM" (Te quiero mucho) o "XQ" (Porque) siguen usándose a día de hoy pese a que los programas de mensajería más usados como WhatsApp no limitan la conversación a un número de caracteres determinado, simplemente han calado en la sociedad y se han quedado ahí. La popularidad de los SMS ha conseguido que existan hasta concursos donde se premia al usuario más rápido en escribir un texto SMS con el móvil.
Aunque hace no tanto tiempo, los SMS fueron la forma revolucionaría de felicitar las navidades, no cabe duda que su popularidad ha sido desplazada por los programas de mensajería instantánea liderados por WhatsApp y que se cierne un futuro incierto sobre esta forma de comunicación, a pesar de que los operadores cada día ofrecen más facilidades (en forma de MÓVIL 4 SIM SMS ilimitados) para evitar que los mensajes de texto mueran definitivamente. No obstante y pese a su acelerada falta de asiduos, aún se siguen enviando la friolera de 14 millones de mensajes de texto cada minuto en todo el mundo.